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20 de marzo de 2015

La Iglesia católica adoctrina: ¡Pues claro!


“Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación” (Mc 16, 15).

“El contenido de la clase de Religión es que el ser humano aprenda que hay que dar de comer al hambriento, que hay que vestir al desnudo, visitar al que está enfermo, que el que esté en la cárcel no esté solo. Si eso es adoctrinamiento, que venga Dios y lo vea’”.     

Estas palabras las ha dejado dichas el Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, cuando se le ha preguntado si es que la asignatura de Religión católica se utiliza para adoctrinar al alumnado.

Empecemos por decir qué es eso de “adoctrinar”. Lo dice el Diccionario de la Real Academia Española. Y es esto:

“Instruir a alguien en el conocimiento o enseñanzas de una doctrina, inculcarle determinadas ideas o creencias”.

Por otra parte, la palabra “inculcar”, en su tercera acepción, dice esto otro:

“Infundir con ahínco en el ánimo de alguien una idea, un concepto”.

Entonces, estamos de acuerdo en definir, así dicho, la palabra “adoctrinar” de la siguiente manera:

“Instruir a alguien en el conocimiento o enseñanzas de una doctrina, e infundir con ahínco determinadas ideas o creencias.”

Bien. Parece claro lo que se quiere decir o, al menos, lo que se presume que se quiere decir cuando a alguien se le califica como “adoctrinador”.

Al parecer, la asignatura de Religión católica no debe adoctrinar porque eso es lo que se deduce claramente de las palabras aquí traídas y dichas por Monseñor Osoro.

Pero esto… ¿Ha de ser así?
 
Digamos, para empezar, que en el artículo I de lo referido a los Acuerdos Iglesia-Estado vigentes entre la que lo es católica y el Estado español, en lo tocante a la “Enseñanza y Asuntos Culturales” se dice esto que sigue:

“En todo caso, la educación que se imparta en los centros docentes públicos será respetuosa con los valores de la ética cristiana.”

Es de suponer, por tanto, que los valores de la ética cristiana tendrán que verse reflejados en aquello que se enseñe en los citados centros públicos y, ni qué decir tiene, en aquellos que sean de titularidad eclesial (concertados o privados) Y otra cosa no puede ni debe esperarse.

Algunos han querido interpretar, de las palabras del Arzobispo de Madrid, que la Iglesia no debe adoctrinar; es más que no se adoctrina.

Eso, para seguir, es algo raro y extraño.

Sabemos que adoctrinar quiere decir, en términos generales, transmitir doctrina que viene a significar “Enseñanza que se da para instrucción de alguien”.

Todo, pues, está bastante claro: ¿Cómo no va a enseñar la Iglesia católica en la asignatura “Religión católica” lo que es su doctrina? Y ¿Eso es adoctrinar?: ¡Pues claro que sí!

En realidad, sostener otra cosa es no entender, para nada, lo que ha de ser y significar tal asignatura: ha de adoctrinar, en lo que eso significa y si, además, se enseña a rezar, mucho mejor. Y es que el que esto escribe no ha entendido nunca que siempre se sostenga que en Religión católica no se pueden dar contenido de catequesis: ¿por qué eso? En tal asignatura se ha de enseñar lo que la Iglesia católica, siempre de acuerdo con la legalidad, crea y sepa que es su doctrina. 

Y punto.
Y eso es un derecho de los padres pero, sobre todo, de los alumnos: que se les enseña la doctrina católica. Y es más, deben estar más que contentos en ser adoctrinados en esta materia y no en otras que tienden a la perversión de las criaturas aunque eso, al parecer, está más que bien visto y es la mar de moderno. ¡Ahí no se adoctrina sino que se enseña!
Como diría aquel: ¡Vaya fauna!

El caso es que esto es lo mismo que si de dijera que en la asignatura, pongamos, de Matemáticas, se enseñan operaciones aritméticas. ¿Es que se podría esperar otra cosa?

Pero lo peor de esto no es lo que pretendan los poderes mundanos sino lo que, desde ciertos círculos católicos, se dice y se hace. Eso sí que es malo porque confunde a las ovejas y a los sencillos nos deja patidifusos. Pero del todo.

De todas formas, la cita de arriba del evangelio de san Marcos lo dice todo. Es una pena que haya muchos que lo la entiendan con lo fácil que es entenderla. 

Eleuterio Fernández Guzmán

31 de mayo de 2012

¿Eres padre o madre?: Tengo una carta para tí.


         Estimado Padre o Madre:

         De nuevo hay que matricular a tu hijo/a para el curso que viene, y como profesor de Religión Católica, quiero informarte que puedes apuntarlo a esta asignatura. No des por hecho que al echar la matrícula, será suficiente. Hay que elegir, marcar la asignatura, porque al ser optativa si no lo haces se quedará exento de esta ejemplar enseñanza.

         Nadie le ama ni le desea lo mejor como tú, así también los profesores queremos para él/élla lo mejor y que sepa desenvolverse en la vida. En el nuevo curso que se iniciará también puedes darle una formación completa. Los profesores de Religión Católica estamos para ayudarle a tu hijo/a a ser buena persona y desarrollar el conocimiento de Dios.

         En el Instituto no damos catequesis, eso se hace en la Iglesia, aquí en clase conocemos a otras religiones, nos acercamos a Jesús de Nazaret, vemos cómo actúan las buenas personas, tratamos historia de la Iglesia Católica, y se comprenden mejor el arte, la literatura y la historia de pueblos y civilizaciones que nos precedieron.

Gracias al estudio de la religión, le ayudará a comprender mejor a escritores como Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Fray Luís de León, Sta. Teresa de Jesús, etc. Es aquí donde la religión entra en diálogo con las otras ciencias como el ciencias naturales, biología, literatura, filosofía, etc.; científicos importantes cómo Pascal y Newton eran cristianos fervorosos y Pasteur llegó a probar la existencia de Dios y afirmó haber recuperado la fe gracias a la ciencia…. Vale la pena que tu hijo/a no se pierda esa información.

Para poder opinar, hay que conocer, y ¿quién no habla hoy de la Iglesia? Por ejemplo, es bueno que sepa que nuestra sociedad se rige por un calendario festivo cristiano. Muchos jóvenes que no van a clase de religión desconocen esos detalles de la influencia del cristianismo.

Te animo a matricularle en la asignatura de Religión Católica. Te aseguro que los valores, el mensaje del Evangelio y las enseñanzas que la Iglesia le aporta a la formación de tu hijo/a hoy en día, nada ni nadie tiene una oferta mejor que la que aporta la asignatura de religión en el instituto.

         Como padre, por experiencia conozco las dificultades para educar a jóvenes de esa edad, me ofrezco a ayudarte a que tu hijo/a crezca en todas las dimensiones: humana, intelectual, espiritual,…. La enseñanza de Religión y Moral Católica le completa su formación.

Si tienes alguna duda, en el centro donde le matricules, te puedes informar. No dejes de ofrecerle a tu hijo/a este rico legado de una educación integral.

         Confiando en tu respuesta, recibe un saludo de corazón.

Manuel Cosme García Vaíllo

Dpto. Religión del IES La Encantá
http://maestrodereli.blogspot.com                       Email: maestrodereli@terra.es
Viaje de fin de curso a Italia, curso 2011/12

1 de mayo de 2012

¿Por qué se da enseñanza de religión católica en la escuela pública?


Esta pregunta me la hizo un alumno de alternativa a la Religión, cuando me pasé por las calles recordándoles que para el curso próximo la podían matricularse en Religión si querían; pero como había pedido un par de minutos al profesor de guardia, no pude contestarle como se merecía, por eso lo hago aquí.

Como la música, la plástica, la lengua, la literatura, ..., la asignatura de Religión es una enseñanza necesaria para que el alumno adquiera una formación plena e integral, que es lo que pretende en la escuela y en el Instituto.

Si lo que se busca es que el alumno alcance una formación plena, tendremos que desarrollar todas sus capacidades y entre ellas está la dimensión religiosa y moral que le aporta el sentido a su vida, las respuestas a sus grandes preguntas, así como orientación, ejemplo y palabra del mismo Dios sobre su crecimiento en el bien y la verdad.

Claramente se pretende alcanzar todo con el nivel científico o teológico propio de la formación escolar, pero siendo distinto del que se da en catequesis, en la iglesia.

La formación religiosa y moral, como el aprendizaje de otras lenguas, la ética, la filosofía o la lingüística, etc., contribuye al crecimiento y maduración de la personalidad de los alumnos.

Pero esta formación, por tratar de cuestiones que atañen a la conciencia del individuo, es una opción libre que sólo los padres deben tomar para y por sus hijos. Esta libertad de elección responde al derecho que tienen los padres a que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus convicciones, derecho refrendado por la Constitución española, art. 27.3, que dice así: "Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones".

Por eso es de oferta obligatoria que los centros públicos la ofrezcan a los padres y luego cada uno de ellos para sus hijos podrán libremente elegirla o no.

Desde aquí te animo a que para el curso que viene, te matricules en nuestra asignatura, así tu formación será más completa que los que no lo hacen.